SEPARATISMO
Sí, el ordenador de sobremesa que antes estaba en mi habitación ahora ha pasado a la habitación de mi hermana. Y no sabéis la tranquilidad que esto ha aportado a mi nueva vida "sin ordenador de sobremesa-hermana enganchada" (era un pack) en mi habitación.
Para empezar, ahora puedo decir que la habitación es REALMENTE mia, con permiso siempre de mi hermano, quien sabe que también será sempiternamente suya... por cierto, ¿donde debí yo aprender la palabra "sempiterno"? (o cómo hacer un guiño a una amiga sin que nadie se entere, jeje!).
A lo que iba, que me desvío del tema... el no tener ordenador de sobremesa hace que tu hermana menor, en este caso la mía, vamos, no se pase por mi habitación como no sea para decirme a las 2 de la tarde: "Raúl, despiertate ya coñooooo!!" (esto siempre que sea Domingo y no me toque currar, el resto de días madrugo como buen español, o catalán, ahora no me hagáis pensar qué soy primero).
Y bueno, resumiendo, que soy muy feliz pudiendo habitar mi cuarto sabiendo que mi hermana no estará tecleando impertinentemente cuando yo quiera irme a dormir, ponerme a leer un poco o, simplemente, estudiar cuando sea la hora (que ya se acerca).
¿Separatista? Quizás sí, pero el fin justificaba los medios, y creo que la más feliz de todos es mi hermana, quien ha visto en este cambio un poquito más de independencia si cabe, así que todos contentos...
Etiquetas: cosas de hermanos, felicidad, modificacion en casa









